RELATO| Si compartes crecerás

Para enseñar a convivir, primero de todo tenemos que aprender a respetarnos uno a los otros. Tenemos que conocernos y entendernos más.  Sabrás quien eres si sabes a dónde vas. Tenemos que llevar nuestro origen a una orientación inteligente. Me parece esencial que haya más dialogo discernido, más libertad en la diversidad para poder tener una comunicación más fluida y veraz, para poder progresar entre todos.

Para aprender a convivir con los demás, además de constituir una finalidad esencial en nuestro encuentro diario, representa en la actualidad unos de los principales retos para nuestra convivencia.

Tenemos que buscar proyectos comunes y soluciones pacificas e inteligentes de los conflictos o problemas. Tenemos que priorizar en nuestra naturaleza, en esencia somos conciencia y amor, que nos guía por caminos justos, correctos e integradores.

La esencia de la persona viene de las raíces naturales de la existencia humana. El hombre puede rechazar por ignorancia o por ideología su propia naturaleza. Resbalar hacia lo más cómodo, sustituyendo lo mejor por lo más fácil no es muy esperanzador. Si queremos conseguir éxito en nuestros objetivos, tenemos que reconocer que el éxito no está en lo que somos, sino en lo que hacemos. El camino del éxito es una actitud. Hay un viejo dicho que dice; “si miras mi éxito, mira también mi sacrificio”.

Una estima sana no busca reconocimiento ni fama ni se mueve por conveniencias, solo está enfocada hacia la aprobación y satisfacción personal. Una demostración de envidia es un insulto a uno mismo. No mires a nadie ni te distraigas , crece todo lo que puedas. Cada logro del otro debe ser un desafío para ti. El éxito del otro no debe ser motivo de envidia sino fuente de inspiración. Puedes admirar en lugar de envidiar. La envidia trae bronca y la admiración motiva.

El éxito del otro debe de servir para que movilices tus estructuras, sacudas tu conformismo y te sientas estimulado a ir por más.

No puedes agredir o faltar a los demás solo porque tu opinión sea diferente a la tuya, saber discernir con valentía e empatía te hace engrandecer. El hombre cuando obra de acuerdo con su propia Naturaleza empieza a entender. Hay que dejar atrás nuestras limitaciones y enfrentarlas porque es la única y mejor manera de superarlas y sentirnos mejor con nosotros mismos y con los demás.

La verdad es que mientras no cambiemos nuestra forma de pensar tradicional y nuestra forma de comunicarnos y de vivir,  guiada por estereotipos y patrones viejos que nos anulan ,y nos hacen prisioneros . Tenemos que despertad y descubrirnos, estamos talando nuestros principios morales básicos, estamos viviendo en una superficialidad, que nuestro barco va a la deriva. No somos capitanes de nuestros objetivos. Nos están vendiendo esta sociedad de consumo escaparates con muchas mascaras,  para que nuestra naturaleza cambie como un carnaval. Basta ya, tenemos que movilizarnos con cordura y  flexibilidad, tenemos que obedeced más a los que nos enseñan que a los que mandan.

El problema para el entendimiento humano es la desconfianza causada por la falta de honestidad. Dejemos nuestras convicciones infundadas que son puras trampas que nos llevan al derrotismo, no demos alas a la ignorancia. Tenemos que cortar los hilos que nos manipulan, y empezar a ser actores de nuestra propia vida, de lo que realmente importa, nuestra esencia, nuestra naturaleza, para poder crecer y conservar nuestra dignidad, que es nuestro valor más preciado. Necesitamos conocer el valor del sacrificio; es aquel esfuerzo extraordinario para alcanzar un beneficio mayor, venciendo los propios gustos, intereses y comodidad. El espíritu de sacrificio no se logra con las buenas intenciones, se desarrolla con pequeños esfuerzos.  Es un valor muy importante para superarnos en nuestra vida por la fuerza  que imprime a nuestro carácter. El compromiso, perseverancia, optimismo (dinamos de energía),  superación, y servicio, son algunos de los valores que se perfeccionan a un mismo tiempo.

Somos adictos a tener razón, pero caer cautivos de nuestras propias opiniones es una trampa.  La razón es que siempre escuchamos a partir de conceptos establecidos, de posiciones y formulas establecidas, de prejuicios…

Escuchar a los demás es prueba de empatía y respeto, claves para crecer y estar en paz. Aprendamos a escuchar, mientras escuchas no trates de interpretar. No escuches las palabras sino los espacios entre líneas; no lo que dicen, sino lo que quieren decir: su significado. Deja que este significado te envuelva como un perfume. Escucha como escuchas la música; con una forma de escuchar diferente, no hay significados en los sentidos. Escuchar significa estar alerta. Si estas alerta, estas observando, estas escuchando, con una especie de mente virgen.

En demasiadas ocasiones comprobamos como querer imponer nuestras razones y opiniones a los demás nos cuesta caro. Tal vez logremos desautorizar las ideas de alguien, pero al final acabamos con una razón más y un amigo menos. ¿Vale la pena? Seguramente no.  El resultado es querer estar siempre en posesión de la verdad consume una gran cantidad de energía y tiempo que nos impide disfrutar de los demás y de la paz mental, por lo tanto debemos examinar la causa Real de los conflictos. De saber que en el fondo todos tenemos nuestra propia lógica. Querer tener razón es una enfermedad crónica de la humanidad. Si queremos que nuestras generaciones venideras se mantengan sanas hay que empezar desde la Educación. Todo esto necesitamos que lo aprendan desde el colegio.

Hoy tenemos la responsabilidad de cambiar el futuro de la educación y es de todos. Como pasamos de una sociedad de la información a una sociedad desde la experiencia, una sociedad que aprendamos a equivocarnos. La escuela lo terrible que hace es que nos hace es tener miedo a equivocarnos, si te equivocas eres un tonto, te pongo mala nota, repetidor. Hay que tener en cuenta que el miedo al fracaso afecta negativamente las capacidades intelectuales.  Siempre el subrealismo o el sinsentido está infravalorado en la escuela. Y nos conviene recordar que los niños están más cerca de ello que de las reglas que tantas veces imponemos.

Gloria Fuertes lo sabía muy bien: en el mundo sin sentido es donde se crean grandes historias, donde ellos nadan a diario, porque  se trata de otra dimensión, donde la imaginación todo lo hace posible.

Por ello las escuelas han de ser algo más que centros donde se  envasan conocimientos para que seamos productivos de cara a la sociedad. Da igual las carreras que tengas o los idiomas que hables si no sabes respetar a los demás, si no sabes cómo reaccionar ante los estímulos que te lanza la sociedad o como intentar alcanzar tu propia felicidad. Esa debería ser la esencia de la educación. El valor de la educación está en el camino no en la meta, también nos proporciona fecundidad en el pensamiento.

La universidad no ofrece al día de hoy, al universitario un sistema de pensamiento, un árbol fundamental de conocimiento, solamente especialidades.

Cada niño es un universo. Todos son extraordinarios y no basta con llenarles la cabeza de datos, sino que hay que facilitarles herramientas como conocimiento, empatía (ponerse en el lugar de los demás), sensibilidad y resiliencia para que puedan salir fortalecidos de las situaciones adversas. Deben saber que si se proponen algo y luchan por ello, pueden conseguirlo y que de ellos depende que el mundo sea un lugar mejor.

Un niño inteligente es aquel que se fija en los destalles, que es sensible ante el sufrimiento de los demás, que busca soluciones creativas a los problemas del día a día. Que se equivoca y saca conclusiones, el que se espera y guarda su turno o disfruta jugando en grupo. Que una crítica ha de estar seguida de una alternativa  La vida exige de un celebro flexible capaz de adaptarse a todos los cambios. Hay que estimular la curiosidad y la creatividad. Se deja de aprender cuando dejas de sentir curiosidad, si se despierta la curiosidad nace la atención. En niño inteligente es el que se modifica a medida que exigen las circunstancias, aunque en el colegio suspenda las Matemáticas o la Historia. Y un padre inteligente es aquel que sabe ver en sus hijos los talentos más allá de los resultados.

Los buenos profesores no analizan el contenido y se lo imponen al niño, sino que analizan al niño y lo atraen hacia el contenido para ayudarlo a entenderlo. Conocer la materia no significa que sepa impartirla.

La timidez limita a los niños a desarrollarse plenamente, tienes que dar un paso hacia adelante y romper ese muro estúpido que tú mismo te autoimpones. La timidez hay que transformarla en coraje. Hay que enseñarles a hablar en público delante de sus compañeros,  sirve para que uno pueda expresar sus emociones, compartir sus pensamientos, defender sus argumentos….

Tampoco obtener un diez en matemáticas implica ser un chico más maduro que otro que ha suspendido. Y aquí lo que se trata es de facilitar a la llegada adulta de mujeres y hombres más sanos por dentro y por fuera. Donde las mujeres necesitan romper esa marginación perpetua y tengan los mismos derechos que los hombres. Para eso hace falta un cambio para que pueda  ver,  compromiso(obligación) responsable y propuesta de sentido por parte de toda la sociedad. Lo que si pienso es que hace falta descomponer modelos estandarizados y reordenarlos de forma diferente para conseguir poner a la mujer en su sitio.

Debido a las condiciones sociales existentes tenemos que buscar movernos por criterios de justicia social y no por concepciones económicas. A medida que el humano va creciendo el Pensamiento se va desarrollando y la conciencia adormeciendo; por eso surgen los EGOS, para quien es muy importante el tener que genera apegos y al final desdicha.

Cuando se medita, se recupera el liderazgo de la Conciencia sobre el pensamiento, porque al hacerlo, los EGOS se someten a la Conciencia o desaparecen. Entonces el tener se acepta como regalo de la vida, no como un producto de la propia creación. Por eso se vuelve desapegado y no genera sufrimiento, sino Dicha.

En los negocios, lo urgente pasa por delante de lo importante, se pierde mucho tiempo en las cosas urgentes y muy poco en lo que realmente importa. Lo importante multiplica tus energías, las secundarias las roban. Los detalles y las quejas son los que te desgastan, los desafíos te renovaran.

Cuando tu mente está abierta a lo nuevo y se permite ser sorprendida por otras oportunidades, los mejores momentos llegan a tu vida. Si estamos dispuestos a lo nuevo, la queja(nos señala que hay una herida que aun sigue sangrando) no tendrá lugar. Algo nuevo saldrá a la luz; el potencial es una fuerza no liberada, un poder no usado, una reserva oculta. Si te permites abrirla la puerta, le llevara a los éxitos más extraordinarios que hayas soñado. Cuando hables procura que tus palabras sean mejores que tú silencio. Nunca te sientas superior a los demás, el único símbolo de superioridad que conozco  es la bondad.

Cuando falta ese mínimo de honestidad intelectual, ponen en movimiento todos sus mecanismos de defensa; un conjunto de argumentaciones defensivas, interpretativas o bloqueadoras. Tenemos que expresarnos de la forma más adecuada y en el momento oportuno, son las reglas de oro de la asertividad, una habilidad que nos ayuda a expresar desacuerdos sin agredir a los demás ni a nosotros mismos. Otra habilidad que poseemos es la resilencia= entereza, capacidad de los seres vivos sujetos para sobreponerse a periodos de dolor emocional y situaciones adversas, e incluso son personas que resultan fortalecidos por estos. Hay que endurecerse sin perder la ternura.

Es importante utilizar la brújula de la “conciencia emocional”; se entiende como conciencia emocional la capacidad de reconocer el modo en que nuestras  emociones afectan a nuestras acciones y la capacidad de utilizar nuestros valores como guía en el proceso de toma de decisiones.

Tener fe, vida espiritual que te conduzca a ser una persona coherente con tus principios morales. Sin embargo ese núcleo, en su dimensión espiritual está recubierto por un inexplicable sentimiento de incapacidad, nos inventamos un personaje, una tercera capa forzosamente externa, que se afana en ocultar y distorsionar las culpas oscuras que genera esa impotencia. Recuerda que sin fe se puede perder una batalla que ya parecía ganada.

Un mundo demasiado regulado seria un mundo sin espontaneidad. Por los cambios tan acelerados que se han experimentado en las últimas décadas; como consecuencia de los avances tecnológicos y la promoción del libre mercado, todo evaluado bajo la perpectiva de la competencia, eficiencia, eficacia, rentabilidad y economicidad, se han deteriorado las reacciones humanas, debido a la nueva jerarquía de valores que se basan más en el bienestar material individual y se descuida la dignidad de la persona. La gente cambia dinero por sentido.

Lo seres humanos disponemos de todas las cualidades para afrontar cualquier acontecimiento que la vida nos presenta. En nuestro interior está la fuente  de la que brotan de modo natural paz, seguridad, confianza, armonía, esperanza, fuerza interior, fe….. Del mismo modo que de una fuente fluye el agua, de nuestro interior surgen cada una de estas bellas y útiles cualidades que nos ayudan a dar la mejor respuesta.

La fuente interna se nutre de nuestra autenticidad, honestidad e integridad. La falta de honestidad está asociada a la traición. Debe haber honestidad en el corazón y en la mente, de lo contrario habrá autoengaño y tendencia a engañar a los demás.

La honestidad es una virtud adquirida a través de la educación, con el tiempo se convierte en habito, en una forma habitual de ser y actuar. La honestidad se apoya en principios y valores.

. El problema para el entendimiento humano es la desconfianza causada por la falta de honestidad, que revela carencia de principios y valores sólidos.

Los principios y valores necesitan ser alimentados habitualmente con lecturas, reflexión, fe y oración de lo contrario se debilitan y mueren.

Honestidad= garantía de éxito

Todo lo que sentimos o pensamos produce vibraciones positivas o negativas que se irradian hacia todas direcciones. Las vibraciones llevan mensajes. Y no podemos dejar atrás otra regla de oro: La Humildad,  vendita humildad, es una cualidad del espíritu que sabe lo que es y lo que puede hacer y no necesitan que otros lo vean.

El ser humilde es una virtud más noble, en donde  la solidaridad nos llama a ser voluntarios de la vida.

El cambio se está destilando ahora mismo en Occidente es el paso de la economía industrial a la economía del conocimiento, basadas en las ideas y en el talento. La crisis que vivimos no es solo económica, es fundamentalmente de confianza y de conciencia.

¿Hay salida? Estoy convencido de que si cada uno de nosotros, desde la reflexión particular, empezamos a ver a las personas como fin en sí mismas y no como medios para conseguir cosas, encontraríamos recursos donde no se nos ocurre que existe, seriamos mucho más eficientes, aprovecharíamos más las cosas y compartiríamos mejor la información.

Creemos que el Universo es escaso pero lo que realmente es escaso e nuestra mentalidad. Estamos en un momento fascinante de la historia, porque de la herida que se está generando va a salir una nueva forma de ver las cosas, un entendimiento distinto de nuestras relaciones con los demás y con la naturaleza y vamos a generar espacios de abundancia donde no se están generando.

Sera un nivel de conciencia que acabe con esta angustia de avidez(avaricia) de tener en lugar de Ser. El dinero es un medio no un fin como se ha pretendido. Necesitamos cosas para vivir, pero el fin es el hombre. Hay que dejar de ser víctimas y criticar y empecemos a vernos como protagonistas del proyecto. El pasado te da información pero no determinación.

Tenemos que ser arquitectos de nuestro propio destino.

Nicolás Arias
Mención Especial Concurso de Relatos «Enseñar A Convivir»

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